Privación de la Responsabilidad Parental

El Código Civil y Comercial de la Nación en el año 2017 produjo un gran avance con la modificación del Art. 700 (ley 27.363), en lo atinente a la privación de la responsabilidad parental de un progenitor violento.

Las madres que se encuentran inmersas en un proceso judicial por abuso sexual, tienen la posibilidad frente al daño ocasionado a sus hijos a privar al progenitor abusador de la responsabilidad parental respecto de él cuando el mismo haya sido condenado por éste delito. A su vez, la suspensión de la responsabilidad parental opera de pleno derecho con el sólo procesamiento penal del progenitor conforme la modificación al Art. 702 CCCN.

La privación de la responsabilidad parental, no sólo ampara a los delitos contra la integridad sexual (abuso sexual), sino también que opera en el marco de la violencia de género o machista, en aquellos delitos derivados de la violencia familiar, cómo las lesiones ya sea hacia la pareja/esposa violentada físicamente, cómo respecto de los hijos.

No es un tema menor el femicidio, tema álgido si lo hay, dónde luego de asesinatos de mujeres veíamos cómo continuaba latente esos derechos derivados de la responsabilidad parental respecto de los hijos en cabeza del femicida, ya no, con la modificación al Art. 700 CCCN, el progenitor queda privado en el ejercicio del mismo al ser condenado en el marco del artículo 80, incisos 1 y 11 del Código Penal de la Nación.

Apellido y nombre

Apellido
El hijo matrimonial lleva el primer apellido de alguno de los cónyuges; en caso de no haber acuerdo, se determina por sorteo realizado en el Registro del Estado Civil y Capacidad de las Personas. A pedido de los padres, o del interesado con edad y madurez suficiente, se puede agregar el apellido del otro (art. 64).

Todos los hijos de un mismo matrimonio deben llevar el apellido y la integración compuesta que se haya decidido para el primero de los hijos (art.64).

El hijo extramatrimonial con un solo vínculo filial lleva el apellido de ese progenitor. Si la filiación de ambos padres se determina simultáneamente, se aplica el primer párrafo del mismo artículo (art. 64). Si la segunda filiación se determina después, los padres acuerdan el orden; a falta de acuerdo, el juez dispone el orden de los apellidos, según el interés superior del niño (art.64).

Cualquiera de los cónyuges puede optar por usar el apellido del otro, con la preposición “de” o sin ella (arto 67). La persona divorciada o cuyo matrimonio ha sido declarado nulo no puede usar el apellido del otro cónyuge, excepto que, por motivos razonables, el juez la autorice a conservarlo (art. 67). El cónyuge viudo puede seguir usando el apellido del otro cónyuge mientras no contraiga nuevas nupcias, ní constituya unión convivencial (art.67).

Nombre
El cambio de prenombre o apellido sólo procede si existen justos motivos a criterio del juez.
Se considera justo motivo, de acuerdo a las particularidades del caso, entre otros, a:
a) el seudónimo, cuando hubiese adquirido notoriedad;
b) la raigambre cultural, étnica o religiosa;
e) la afectación de la personalidad de la persona interesada, cualquiera sea su causa, siempre que se encuentre acreditada.
Se consideran justos motivos, y no requieren intervención judicial, el cambio de prenombre por razón de identidad de género y el cambio de prenombre y apellido por haber sido víctima de desaparición forzada, apropiación ilegal o alteración o supresión del estado civil o de la identidad (art. 69).

Se consideran justos motivos y no requieren intervención judicial para el cambio de prenombre y apellido, los casos en que existe una sentencia de adopción simple o plena y aun si la misma no hubiera sido anulada, siempre que se acredite que la adopción tiene como antecedente la separación del adoptado de su familia biológica por medio del terrorismo de Estado” (art. 69).

Ejercicio de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes.

Se considera menor de edad la persona que no ha cumplido los 18 años; se incorpora al adolescente entendiendo por tal al menor de edad que cumplió 13 años (art. 25).

La persona menor de edad ejerce sus derechos a través de sus representantes legales (art. 26). No obstante, la que cuenta con edad y grado de madurez suficiente puede ejercer por sí los actos que le son permitidos por el ordenamiento jurídico. En situaciones de conflicto de intereses con sus representantes legales, puede intervenir con asistencia letrada (art. 26).

La persona menor de edad tiene derecho a ser oída en todo proceso judicial que le concierne así como a participar en las decisiones sobre su persona (art. 26).

Se presume que el adolescente entre trece y dieciséis años tiene aptitud para decidir por sí respecto de aquellos tratamientos que no resultan invasivos, ni comprometen su estado de salud o provocan un riesgo grave en su vida o integridad física (art. 26).

Si se trata de tratamientos invasivos que comprometen su estado de salud o está en riesgo la integridad o la vida, el adolescente debe prestar su consentimiento con la asistencia de sus progenitores; el conflicto entre ambos se resuelve teniendo en cuenta su interés superior, sobre la base de la opinión médica respecto a las consecuencias de la realización o no del acto médico (art. 26).
A partir de los dieciséis años el adolescente es considerado como un adulto para las decisiones atinentes al cuidado de su propio cuerpo (art. 26).

Filiación y Técnicas de reproducción humana asistida

Filiación
En lo que respecta a la filiación puede tener lugar por naturaleza, mediante técnicas de reproducción humana asistida, o por adopción.

La filiación por adopción plena, por naturaleza o por técnicas de reproducción humana asistida, matrimonial y extramatrimonial, surten los mismos efectos. No podrá tenerse más de dos vínculos filiales. Cualquiera sea la naturaleza de la filiación (art. 558).
Se incorpora la prueba genética en casos de filiación, pudiendo el juez valorar la negativa como indicio grave contrario a la posición del renuente (art.579).

Técnicas de reproducción humana asistida
Se requerirá el consentimiento en las técnicas de reproducción humana asistida.

El centro de salud interviniente debe recabar el consentimiento previo, informado y libre de las personas que se someten al uso de las técnicas de reproducción humana asistida.

Este consentimiento debe renovarse cada vez que se procede a la utilización de gametos o embriones (art, 560).
Instrumentación.

El consentimiento debe contener los requisitos previstos en las disposiciones especiales, para su posterior protocolización ante escribano público o certificación ante la autoridad sanitaria correspondiente a la jurisdicción. El consentimiento es libremente revocable mientras no se haya producido la concepción en la persona o la implantación del embrión (arto 561).

El eje de la filiación mediante las técnicas de reproducción humana asistida se rige por la voluntad procreacional. (art 562).
La información relativa a que la persona ha nacido por el uso de técnicas de reproducción humana asistida con gametos de un tercero debe constar en el correspondiente legajo base para la inscripción del nacimiento (art. 563); a petición de las personas nacidas a través de las técnicas de reproducción humana asistida, puede:

1. obtenerse del centro de salud interviniente información relativa a datos médicos del donante, cuando es relevante para la salud;
2. revelarse la identidad del donante, por razones debidamente fundadas, evaluadas por la autoridad judicial por el procedimiento más breve que prevea la ley local (art. 564).

Maltrato en niñas, niños y adolescentes (Child Abuse)

¿Qué es el Maltrato Infantojuvenil  (Child and Adolescent Abuse)?

Se considera Maltrato Infantojuvenil, o abuso, a todas las formas de maltrato físico y/ emocional, abuso sexual, negligencia o trato negligente, o a cualquier otra índole, que ocurren en el contexto de relaciones de responsabilidad, confianza o poder, y que resulten en daño real o potencial para la salud, la supervivencia, el desarrollo o la dignidad de los niños.
Se considera niña/o a toda persona desde su nacimiento hasta los 18 años de edad.

La negligencia, el abandono o cualquier tipo de explotación comercial son otras formas de conductas abusivas que como las anteriores no solo afectan el desarrollo psicofísico de los niños sino también su dignidad como personas.
Cabe destacar que la posición de responsabilidad a la que se hace referencia, comprende el vínculo con el niño de cualquier persona encargada de su cuidado y control, desde los mismos padres pasando por la familia ampliada (abuelos, tíos, etc.), los maestros, guardadores, etc.

¿Qué es el Maltrato Físico?

El maltrato físico de niños es aquella forma de maltrato infantil que origina daño físico real o potencial a partir de algún tipo de interacción ubicable dentro de los márgenes razonables de control de uno o ambos progenitores, o de alguna persona en posición de responsabilidad, confianza o poder. Los  incidentes pueden ser únicos o múltiples.

¿Qué es el Maltrato Emocional?

Implica la ausencia de un entorno adecuado y contenedor de alguna figura de apego primario que favorezca en el niño el desarrollo de capacidades emocionales y sociales estables. Comprende aquellas interacciones que tienen una alta probabilidad de originar daños en el desarrollo físico, mental, espiritual, moral o social de un niño debido a que son inadecuadas para un determinado período evolutivo, o bien insuficientes o incoherentes. Comprende tanto acciones como omisiones, por lo tanto abarca el maltrato y la negligencia emocional.

Constituye una de las formas de maltrato infantil más difícil de diagnosticar debido a su invisibilidad y naturalización a pesar de que ocurre a la vista de los demás. Sin embargo, es posible confirmar ciertas sospechas a partir de determinados trastornos emocionales o estilos de comportamientos en los niños.

¿Qué formas adopta el maltrato emocional?

Rechazar, ignorar, aterrorizar, aislar, no responder a sus necesidades afectivas.

¿Cuáles son los indicadores de conductas en el maltrato emocional?

Vínculos de apego disfuncionales entre el niño y su cuidador, dificultades para establecer vínculos con pares, conductas antisociales, dirigidas a llamar la atención. Tristeza, depresión, baja autoestima, temor.
En niños pequeños: falta de progreso en su crecimiento, pérdida de apetito, enuresis.

¿Límites o Castigos?

Dos de las formas más comunes de Maltrato infantil es el físico y el emocional, están relacionadas con la convalidación cultural de modos violentos de interactuar: esta falta de respeto hacia los derechos del otro (adultos y niños) asume distintas formas de expresión que no se consideran maltrato. Sin embargo, lo son. Por eso es útil conocer la diferencia entre límites y castigos físicos, un aspecto de la crianza marcado por la  confusión y que suele originar conductas abusivas por parte de los adultos.

Dentro de la crianza, poner límites en necesario. Implica un “entrenamiento” y una guía para ayudar a los niños a desarrollar sus propios juicios, su capacidad de autocontrol, su sentido de eficacia y autonomía, y sus comportamientos sociales adecuados a la cultura en que viven. La puesta positiva de límites fortalece la creencia de los niños en sí mismos y, desde esta perspectiva. Les permite desarrollar sus potencialidades.
En la puesta de límites se respeta al niño, se tienen en cuenta sus capacidades y se lo estimula para que desarrolle cierta autodisciplina. El objetivo central es fortalecer la creencia positiva de los niños en sí mismos y en su capacidad de desenvolverse adecuadamente en el mismo.

El castigo físico, en cambio, no está guiado por la intención de apoyar al niño para que desarrolle sus propios controles internos y su capacidad para tomar decisiones. Por lo general, se trata de una reacción de enojo del adulto, que no tiene una clara conexión con la edad del niño y el nivel evolutivo. En tanto refleja la ira del cuidador, el castigo físico no representa una estrategia reflexiva capaz de “educar”, ya que el niño suele no estar en condiciones de comprender qué se espera de su compartimiento. Por el contrario, los controles externos de este tipo sólo imponen el poder y el dominio, provocando la ruptura de los vínculos y generalmente, la humillación de quien recibe el castigo físico.

¿Qué entendemos por la delgada línea roja?

Ningún adulto acostumbrado a usar el castigo físico como parte de la “educación” que imparte a sus hijos aceptaría estar entre aquellos calificados como maltratadores. El argumento más frecuente es: “Un chirlo de vez en cuando, o cuando él lo necesita, no me convierte en un abusador de aquellos que salen en el diario”.  Lo que ese adulto necesita saber es que existe una “delgada línea roja” que él se arriesga a cruzar en cualquier momento, aunque no se lo haya propuesto. De hecho, muchos padres que terminan acusados de maltrato y crueldad alguna vez comenzaron con una simple cachetada, estaban demasiado furiosos, o querían que el niño se portara mejor, o no veían nada malo en pegar porque así los criaron a ellos. Sin embargo, el niño está siempre en inferioridad de condiciones físicas  y lo que inicialmente estaba destinado a ser “solo un chirlo” puede tener efectos graves:

De acuerdo con la intencionalidad del golpe (que el adulto no siempre puede controlar) una “simple cachetada” que impacte contra la oreja puede ocasionar rotura de tímpano.
También una “simple cachetada” es capaz de hacerle perder el equilibrio a un niño pequeño con riesgo de que golpee su cabeza fuertemente contra el piso u otra superficie. En ese caso, los daños son imprevisibles. (Intebi, I)

Muchos consideran que un chirlo, una cachetada, una palmada, un sopapo son inevitables y los justifican con diversos argumentos. Sin embargo, la experiencia demuestra que el límite es necesario, el castigo físico no.

 ¿Qué indicadores de sospechas existen?

Las más habituales:
-Hematomas y moretones
-Luxaciones
-Fracturas
-Quemaduras.
-Exoraciones.
-Heridas cortantes.
-Traumatismos internos.
Los mecanismos por los cuales se provocan estas heridas pueden ser el impacto, la penetración, el calor, el empleo de cáusticos, de sustancias químicas o de drogas.

Lesiones en lactantes:
Son indicadores de sospecha todas aquellas señales de daño que el bebé no pudo producirse por su cuenta, cómo ser,

-Lastimaduras, arañazos, moretones, ulceraciones en brazos o antebrazos, en piernas o pies, muñecas, nalgas, ojos, orejas, zona genital, cara o cabeza.
Alteraciones o afecciones en la mucosa de la boca o encías, así como rotura o fractura de dientes, que puede deberse a la introducción violenta  forzada de cucharas, chupetes o mamaderas.
-Quemaduras o ulceraciones en labios y rostro, debidas probablemente a la alimentación con líquidos hirvientes.
-Fractura de huesos largos
-Signos y síntomas neurológicos de instalación brusca y sin una causa orgánica o accidental identificable, tales como convulsiones.

Lesiones en la cabeza

-Rotura de tímpano (por golpes o trompadas)
-Rotura de retina, catarata traumática (por trompadas o golpes)
-Zonas dañadas en el cuero cabelludo (por tirones de pelo)
-Fractura de nariz cráneo, mandíbula (por golpes o trompadas)

¿Qué es el síndrome del bebé sacudido “Shaken Baby  Syndrome”?

En la generalidad de los casos la manifestación más frecuente es la de un bebé, particularmente de hasta 28 meses, que “estaba bien” y que de manera repentina presenta un paro respiratorio o convulsiones, sin ningún signo externo de traumatismo. ¿Que puede haber ocurrido y debe despertar la sospecha del profesional? La cabeza de un bebé es grande y pesada comparada con el resto de su cuerpo: se tambalea si no tiene el soporte adecuado, ya que los músculos del cuello todavía no son lo suficientemente fuertes como para sostenerla. Si se maltrata a un lactante zamarreándolo con fuerza, la cabeza se sacudirá hacia atrás y hacia delante y hay venas cerebrales delgadas que pueden romperse y sangrar. Los daños posibles son: ceguera, sordera, epilepsia, daño cerebral, posteriores dificultades de aprendizaje, y en casos extremos, la muerte.

¿Qué comportamientos pueden indicar  presencia de maltrato infantil?

En los padres o adulto cuidador:
-Muestra frialdad o despreocupación respecto de las heridas del niño
-Dice que su hijo está siempre lastimándose,
-Se pone inmediatamente a la defensiva cuando se le hace preguntas. Muestra temor, o se enoja y da evidencias de perder el control con rapidez,
-Afirma haber sido criado a los golpes,
-Manifiesta tener problemas que lo preocupan, pero no busca ayuda,
-Espera cosas que sus hijos no están en condiciones de hacer, con lo cual demuestra sus limitaciones para la crianza y la puesta positiva de límites.

En el niño:
-Frecuentemente tiene lastimaduras, heridas o marcas y no puede explicar coherentemente cómo se produjeron,
-Se observa que su vestimenta es inapropiada para la época del año, pero sirve a los fines de ocultar las lastimaduras,
-No ha tenido atención médica adecuada para alguna de esas heridas,
-Tiene miedo de las personas adultas,
-Se aleja defensivamente cuando algún adulto intenta consolarlo, si es que está llorando,
-Muestra señales de nerviosismo, agresividad o timidez,
-Pide afecto y atención y al mismo tiempo desconfianza,
Los niños maltratados suelen responder con monosílabos y generalmente se muestran poco comunicativos, retraídos, con temor, poco predispuestos a brindar detalles sobre lo acontecido, más aún cuando no conocen a su interlocutor o no están dados el tiempo suficiente y las circunstancias para establecer un vínculo de confianza.

Los malos tratos en la infancia dejan secuelas en el desarrollo físico-emocional de las víctimas, que se vuelven prácticamente irreversibles cuando el maltrato ha sido crónico.
Las consecuencias físicas y psíquicas incluyen: enfermedades, discapacidades, incremento en la posibilidad de victimización violenta, de tendencia a actuar  agresivamente, de conductas autoagresivas y de suicidio en etapas posteriores de la vida.

Aún cuando sean los niños y jóvenes las víctimas de los malos tratos, se trata de problemas en los que toda la familia está involucrada, a partir de estilos violentos e intrusivos de comunicación y de resolución de conflictos. (Intebi, I.)

La vigencia de un modelo familiar y social que convalida la violencia como procedimiento aceptable para la resolución de conflictos hace que, con frecuencia, el maltrato infantil pase desapercibido.

La consecuencia directa es que las víctimas, tanto niños como agresores, quedan sin tratamiento, y así es como el modelo se reproduce y perpetúa. Estadísticamente entre el 20 y el 30 % de los niños maltratados y/o testigos de violencia intrafamiliar se convierten en adultos maltratadores, por dicho motivo la Dra. Bentivegna considera necesario e ineludible intervenir en la familia con  especialistas en la temática a fin de poner un freno al patrón violento e intrusivo de comunicación y de resolución de conflictos.

 ¿Qué es el Abuso Sexual Infantil –  ASI – (Child Sexual Abuse)?

Podemos considerar Abuso Sexual Infantil (Child Sexual Abuse) el involucrar a un niño o adolescente en actividades sexuales que no llega a comprender totalmente, ya que por su condición de tal, carece del desarrollo madurativo, emocional y cognitivo para dar un consentimiento informado acerca del o los actos en cuestión.

El abuso sexual infantil se manifiesta en actividades entre un niño y un adulto entre un niño y otro (al menos 5 años de diferencia) que, por su edad o por su desarrollo se encuentra en posición de responsabilidad, confianza o poder.
Estas conductas cuyo fin es satisfacer las necesidades de la otra persona, comprenden desde un manoseo hasta la implicación de los niños y adolescentes en cualquier tipo de intercambio sexual ilegal, tales como la explotación de niños a través de la prostitución o la producción de materiales y exhibiciones pornográficas.

Autoridad, poder y confianza son fundamentalmente los factores que, aprovechando la vulnerabilidad y dependencia del niño permiten al agresor lograr su implicación en un vínculo sexualizado.

El abuso sexual infantil – ASI- (Child Sexual Abuse) engloba una amplia gama de actividades sexuales, con y sin contacto físico, como ser:
-Exhibicionismo
-Voyeurismo
-Estimulación de genitales
-Sexo oral
-Masturbación del adulto y/o del niño
-Penetración genital con el dedo y/u objeto

 ¿El Abuso Sexual Infantil (Child Sexual Abuse) es una Violación?

Tenemos que tener en cuenta que el abuso sexual no es sinónimo de violación, porque raramente el agresor utiliza la fuerza física, para un asalto sexual que no ocurre de manera impredecible ni repentina, sino que generalmente se trata de un vínculo abusivo que se va construyendo en el tiempo en base al manejo de la confianza, la autoridad o el poder.

 ¿El Abuso Sexual Infantil (Child Sexual Abuse) comprende un Incesto?

El Abuso Sexual Infantil no es sinónimo de Incesto, porque puede ser ejercido por miembros de la familia (intrafamiliares) y también por personas ajenas a la familia (extrafamiliares).

¿Qué indicadores físicos puede presentar un/a niño/a o adolescente abusado/a?

Físicos, altamente específicos:
-Lesiones en zona genital y/o anal,
-Sangrado por vagina y/o ano,
-Infecciones genitales o de transmisión sexual,
-Embarazos.

Es de resaltar que raramente la confirmación del abuso sexual se basa tan sólo en el hallazgo de signos físicos directos, ya que como señalé el abuso sexual involucra una amplia gama de conductas.

Es por éste motivo que su validación no debe basarse exclusivamente en signos físicos. Aún en caso de que hubiesen sido lastimados, muchos de estos niños, pueden no ser revisados por semanas, meses o años después de ocurrido el incidente. Este retraso en la consulta médica permite que el semen u otros residuos desaparezcan y que la mayor parte de las lesiones cicatricen.

Indicadores físicos, no específicos:
-Dolores abdominales recurrentes,
Dolores de cabeza sin causa orgánica,
-Trastornos de la alimentación (bulimia y anorexia nerviosa),
-Fenómenos regresivos como la enuresis (incontinencia de orina) y encopresis (incontinencia de materia fecal), en niños que ya habían logrado el control esfinteriano,
Infecciones urinarias a repetición sin causa orgánica o externa identificable,

Los indicadores mencionados precedentemente no tienen relación causal con el abuso sexual, pero su presencia puede ser indicadora de sospecha.

¿Qué indicadores psicológicos puede presentar un/a niño/a o adolescente abusado/a?

Conforme el nivel evolutivo pueden presentar:

En niños menores de 3 años
-Conductas hipersexualizadas, que implican un conocimiento inhabitual del/a niño/a acerca de los comportamientos sexuales de adultos y que revelan erotización precoz,
-Retraimiento social,
-Conductas agresivas o regresivas,
-Temores inexplicables ante personas o situaciones determinadas,
Dificultades en el sueño.

En preescolares
-Signos de estrés post-traumático,
-Sexualización precoz, acompañada de un grado de curiosidad sexual no acorde para la edad,
-Masturbación compulsiva: siempre que se convierta en la actividad que más interés despierta en el/la niño/a o que ocupa la mayor parte de su tiempo y que no puede evitarla aún en presencia de una figura que podría censurarla/o,
-Introducción de elementos en los orificios anales o vaginales,
-Juegos con representaciones o actividades concretas de sexo oral, coito anal o vaginal,
-Acercamientos peculiares a los adultos (tocar u oler genitales del adulto, solicitar o introducir lengua cuando besa),
-Hiperactividad,
Enuresis y/o encopresis,
-Pesadillas, terrores nocturnos,
-Conductas compulsivas de distinto tipo,
-Fenómenos disociativos.
En niñas/os de edad escolar y pre-adolescentes

-Cualquiera de los indicadores ya descriptos en las etapas anteriores,
-Dificultades de aprendizaje de aparición brusca e inexplicable, sin desencadenante evidente, como por ejemplo el nacimiento de un hermano, separación de los padres, etc.,
-Coerción sexual hacia niños más pequeños o retraídos,
-Fugas del hogar,
-Aislamiento, o por el contrario hostilidad y agresividad exacerbada en el hogar o con el grupo de pares,
-Sobreadaptación o pseudomadurez,
-Marcada desconfianza hacia adultos significativos,
-Robos,
-Mentiras reiteradas,
-Sentimiento de tristeza,
-Necesidad de permanecer en la escuela fuera del horario.

En adolescentes

-Conductas riesgosas y violentas,
-Retraimiento,
-Sobreadaptación,
-Coerción sexual hacia otros/as niños/as,
-Promiscuidad sexual,
-Prostitución,
-Fugas del hogar,
-Consumo de drogas,
-Conductas delictivas,
-Automutilaciones y conductas agresivas,
-Intentos de suicidio,
-Excesiva inhibición sexual
-Trastornos de la alimentación.

El relato de un niño o de una niña acerca del abuso sexual es uno de los indicadores más específicos “en todos los ciclos evolutivos”. Alrededor de los abusos sexuales infantiles giran preconceptos y falsas creencias que obstaculizan notoriamente cualquier intervención.

¿Qué debe hacer Ud. si un/a niño/a le revela que estaría siendo víctima de abusos sexuales (Child Sexual Abuse)?

En primer lugar Ud. debe creerle, tratarla/o con respeto y dignidad. Brindarle confianza y seguridad manteniendo la calma. Escudarla/o sin corregirla/o, ni confrontarla/o y sin hacer intentos de cambiar lo que dice.
No debe expresar desaprobación por el presunto agresor. Es posible que la/el niña/o lo quiera y lo proteja a pesar de haber sido victimizado.

Ud. debe desculpabilizarla/o, decirle que los hechos ocurridos no fueron por su culpa.
No debe obligar al/la niño/a a comentar sentimientos que aún no está preparado para compartir. Ud. debe valorar su valentía de haberlo contado.

Ud. no debe aceptar mantener el secreto de lo develado, pero debe aclararle que lo contará a personas que pueden ayudarla/o.

Cuando se está frente a una sospecha fundada de que se produjo una situación abusiva, de lo que se trata es de valorar si la salud y la seguridad básicas del/a niño/a se encuentran en riesgo. La Dra. Bentivegna considera que dicha valoración debe realizarse de modo urgente e inmediato a fin que cese el abuso y sus consecuencias.

En el marco de una denuncia por violencia familiar sucede que podemos encontrarnos ante una situación de abuso sexual infantil (Child Sexual Abuse). No necesariamente lo hay en una denuncia por violencia doméstica,  pero muchas veces existe y cuesta verlo realmente por parte de su madre, ya sea porque la mamá del/la niño/a piense que el presunto abusador sería incapaz de realizar tal acto, ó quizás ella sea cómplice de la situación de abuso, sabiendo que el progenitor abusa reiteradamente de su hijo/a.
Cuando hablamos de abuso sexual infantil (Child Sexual Abuse) estamos en presencia de un delito penal y como tal existe la obligación de denunciar.

 ¿Qué debo hacer si soy testigo o tengo conocimiento de una situación de maltrato y/o abuso infanto juvenil? ¿Puedo denunciar?

Sí, ante una situación de Maltrato y/o Abuso Sexual Infantil Ud. puede realizar una denuncia conforme a la jurisdicción dónde hubiese transcurrido el hecho abusivo, a saber:

CABA
-Consejo de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes, sito en Diagonal Norte 832, Piso 3ero,
-Red de Defensorías Zonales,
-Guardia Permanente de Abogados,
-O.V.D., sita en Lavalle 1250
-Cámara Penal, sita en Viamonte 1147

Prov. de Bs. As.
-Servicio de Promoción Zonal y Social de la Jurisdicción
-Comisaría de la Jurisdicción

Matrimonio Igualitario

¿Puedo unirme en matrimonio con una persona de mi mismo sexo? 

Si, la ley 26.618 (ley de matrimonio igualitario en Argentina) permite el matrimonio entre personas del mismo sexo. Es importante conocer todos los derechos y obligaciones que esta nueva legislación trae aparejada.

La mencionada ley modifica varios aspectos del instituto del Matrimonio Civil en la Republica Argentina reemplazando los términos “hombre y mujer” por “contrayentes”. Apellido de hijos matrimoniales de cónyuges del mismo sexo. Bienes gananciales. Articulo de no discriminación o restricción del ordenamiento jurídico Argentino, respecto a los Derechos y Obligaciones del Matrimonio entre dos personas de igual sexo.

¿Si contraigo matrimonio con una persona de mi mismo sexo, va a tener los mismos efectos legales que el matrimonio heterosexual?
Si, El matrimonio tendrá los mismos requisitos y efectos, con independencia de que los contrayentes sean del mismo o de diferente sexo.

¿Dónde se celebrará el matrimonio  igualitario?
El matrimonio deberá celebrarseante el oficial público encargado del Registro del Estado Civil y Capacidad de las Personas que corresponda al domicilio de cualquiera de los contrayentes, en su oficina, públicamente, compareciendo los futuros esposos en presencia de dos testigos y con las formalidades legales.
Si alguno de los contrayentes estuviere imposibilitado de concurrir, el matrimonio podrá celebrarse en el domicilio del impedido o en su residencia actual, ante cuatro testigos.
En el acto de la celebración del matrimonio, el oficial públicoleerá a los futuros espososlos artículos 198, 199 y 200 del Código Civil recibiendo de cada uno de ellos, uno después del otro, la declaración de que quieren respectivamente constituirse en cónyuges, y pronunciará en nombre de la ley que quedan unidos en matrimonio.
El oficial público no podrá oponerse a que los esposos, después de prestar su consentimiento, hagan bendecirsu unión en el mismo acto por un ministro de su culto.

¿Qué sucede si me separo y hay niños?
Separados por sentencia firme, cada uno de los cónyuges podrá fijar libremente su domicilio o residencia. Si Ud. tuviese hijos de ambos a su cargo, se aplicarán las disposiciones relativas al régimen de responsabilidad parental.
Loshijos menores de 5 años quedarán a cargo de la madre, salvo causas graves que afecten el interés del menor. En casos de matrimonios constituidos por ambos cónyuges del mismo sexo, a falta de acuerdo, el juez resolverá teniendo en cuenta el interés del menor. Los mayores de esa edad, a falta de acuerdo de los cónyuges, quedarán a cargo de aquel a quien el juez considere más idóneo. Los progenitores continuarán sujetos a todas las cargas y obligaciones respecto de sus hijos.

Adopción, ¿que sucede en éste caso?
Cuando la guarda del menor se hubiese otorgado durante el matrimonio y el período legal se completara después de la muerte de uno de los cónyuges, podrá otorgarse la adopción al sobreviviente y el hijo adoptivo lo será del matrimonio.
En caso que los cónyuges sean de un mismo sexo, a pedido de éstos podrá el adoptado llevar el apellido compuesto del cónyuge del cual tuviera el primer apellido o agregar al primero de éste, el primero del otro.
Si no hubiere acuerdo acerca de qué apellido llevará el adoptado, si ha de ser compuesto, o sobre cómo se integrará, los apellidos se ordenarán alfabéticamente.
En uno y otro caso podrá el adoptado después de los  18 años solicitar esta adición.
Si el o la adoptante fuese viuda o viudo y su cónyuge no hubiese adoptado al menor, éste llevará el apellido del primero, salvo que existieran causas justificadas para imponerle el del cónyuge premuerto.

¿Qué sucede luego de la separación de bienes?
Decretada la separación de bienes, queda extinguida la sociedad conyugal. Cada uno de los integrantes de la misma recibirá los suyos propios, y los que por gananciales les correspondan, liquidada la sociedad.
Después de la separación de bienes, los cónyuges no tendrán parte alguna en lo que en adelante gane el otro cónyuge.
Los gananciales de la sociedad conyugal se dividirán por iguales partes entre los cónyuges, o sus herederos, sin consideración alguna al capital propio de los cónyuges, y aunque alguno de ellos no hubiese llevado a la sociedad bienes algunos.

¿Tengo obligación alimentaría durante la separación matrimonial?
Si, durante la separación, cada uno de los cónyuges debe contribuir a su propio mantenimiento, y a los alimentos y educación de los hijos, en proporción a sus respectivos bienes.

Conforme a esta nueva legislación, sin duda, pionera en América Latina, todas las referencias a la institución del matrimonio que contiene nuestro ordenamiento jurídico se entenderán aplicables tanto al matrimonio constituido por dos personas del mismo sexo como al constituido por dos  personas de distinto sexo.
Los integrantes de las familias cuyo origen sea un matrimonio constituido por dos  personas del mismo sexo, así como un matrimonio constituido por personas de distinto sexo, tendrán los mismos derechos y obligaciones.
Ninguna norma del ordenamiento jurídico argentino podrá ser interpretada ni aplicada en el sentido de limitar, restringir, excluir o suprimir el ejercicio o goce de los mismos derechos y obligaciones, tanto al matrimonio constituido por personas del mismo sexo como al formado por dos personas de distinto sexo.

Matrimonio y Divorcio Vincular

El Código Civil y Comercial produjo importantes cambios en lo atinente al matrimonio y al divorcio vincular, en tal sentido,

Durante el matrimonio:

1. Subsisten solamente el deber de cooperación, convivencia, deber moral de fidelidad, la asistencia mutua y alimentos (arts. 431 y 432).
2. Se eliminó la figura de la separación personal.

En cuanto al divorcio vincular:

1. Se eliminó el requisito de tres años para solicitar el divorcio (art. 435 y ss).
2. El divorcio puede ser solicitado tanto en forma individual por uno de los cónyuges o en forma conjunta (art. 437).
3. Se eliminó la necesidad de invocar una causal impuesta de manera Imperativa por el Código (art. 438).
4. Se incorpora un nuevo Instituto -la compensación económica (art, 439)- bajo un parámetro de solidaridad familiar e Igualdad.
5. Los efectos del divorcio vincular no tendrán consecuencia de culpabilidad alguna (art. 439).

Respecto al Régimen Patrimonial del Matrimonio:

En lo atinente al régimen patrimonial, es decir, a los bienes aportados o adquiridos durante el matrimonio, el Código Civil y Comercial establece la posibilidad de optar, mediante la celebración de convenciones matrimoniales, entre los siguientes regímenes patrimoniales:

1. de comunidad y
2. de separación de bienes.

Es decir, que cada uno podrá pactar sobre los bienes que lleve al matrimonio. A falta de opción, sobre el régimen patrimonial, se aplica el régimen de comunidad de ganancias (art. 463).

Dichas convenciones matrimoniales deben ser Instrumentadas mediante escritura pública (art. 448).

A su vez, el régimen patrimonial podrá ser modificado por convención de los cónyuges después del año de su aplicación (art. 449).

En ambos regímenes, los cónyuges responden solidariamente por las obligaciones contraídas por uno de ellos para solventar las necesidades ordinarias del hogar o el sostenimiento y la educación de los hijos (art. 461).

Notificaciones de documentos judiciales y/o extrajudiciales en el extranjero

¿Puedo notificar una sentencia de divorcio si mi ex cónyuge se encuentra en país extranjero?

Si, por intermedio de la Ley 25.097 Ud. podrá notificar sentencias ó comunicaciones a país extranjero. Siempre teniendo en cuenta si el país requerido, es decir, el país donde se encuentre la otra parte, tiene aprobada dicha Convención Internacional.

Asimismo, dicha Ley se aplica a todos los documentos que requieran notificación por la otra parte.

¿Puedo solicitar una mediación de alimentos o tenencia si mi ex cónyuge o ex pareja se encuentra en país extranjero?

Si, Ud. podrá solicitarla, notificando dicha audiencia de mediación a través de la Ley 25.097. La notificación se hará mediante Cansillería Argentina a través de la autoridad de aplicación del país en donde se encuentre la persona a notificar.

¿Qué sucede si no se presenta a la mediación ó si se presenta y no hay acuerdo?

En el supuesto en que la otra parte no se presente a la audiencia (pese a estar notificado), Ud. quedará habilitado/a a iniciar la demanda ya sea por ej. de alimentos, tenencia, etc. Como la otra parte se encuentra en país extranjero Ud. notificará todas las notificaciones, es decir, toda documentación que requiera ser conocida por la otra persona vía exhorto.

En caso, en que la otra parte se presente y no acuerden, Ud. también quedará habilitado a iniciar la demanda. Si su ex cónyuge o ex pareja regresara al país en donde se encontraba, se podrá igualmente iniciar la demanda, notificando posteriormente todas las documentaciones vía exhorto.

De manera, que Ud. no se encuentra impedido a iniciar su demanda si su ex cónyuge ó ex pareja se encuentra residiendo en el exterior.

Responsabilidad Parental

Se introducen los principios que rigen la responsabilidad parental (interés superior del niño; la autonomía progresiva de los hijos conforme a sus características psicofísicas, aptitudes y desarrollo; el derecho del niño a ser oído y a que su opinión sea tenida en cuenta de acuerdo a su edad y grado de madurez) (arts. 638. 639 y 640).

Delegación del ejercicio de la responsabilidad parental.
Se incorpora la figura de la delegación del ejercicio de la responsabilidad parental que posibilita que los progenitores, ante determinadas circunstancias, deleguen su ejercicio en un pariente mediante un acuerdo que debe ser homologado judicialmente debiendo oírse necesariamente al hijo. Se establece un plazo máximo de un año, prorrogable judicialmente por razones debidamente fundadas, por un período igual (art. 643).

Progenitores adolescentes.
Se prevé expresamente que los progenitores adolescentes, estén o no casados, ejercen la responsabilidad parental de sus hijos pudiendo decidir y realizar las tareas necesarias para el cuidado, educación y salud de aquellos. Las personas que ejercen la responsabilidad parental de un progenitor adolescente que tenga un hijo bajo su cuidado pueden oponerse a la realización de actos que resulten perjudiciales para el niño; también pueden intervenir cuando el progenitor omite realizar las acciones necesarias para preservar su adecuado desarrollo (art. 644).

El consentimiento del progenitor adolescente debe integrarse con el asentimiento de cualquiera de sus propios progenitores si se trata de actos trascendentes para la vida del niño, como la decisión libre e informada de su adopción, intervenciones quirúrgicas que pongan en peligro su vida, u otros actos que puedan lesionar gravemente sus derechos. En caso de conflicto, el juez debe decidir a través del procedimiento más breve previsto por la ley local (art. 644).

Consentimiento de ambos progenitores.
Respecto de los actos que requieren el consentimiento de ambos progenitores se dispone que cuando involucran a hijos adolescentes es necesario además el consentimiento expreso de éstos (art.645).

Deberes de los progenitores.
Se enumeran los deberes de los progenitores, entre los que cabe mencionar el deber de convivir con sus hijos, el de respetar el derecho del niño, niña o adolescente a ser oído y a participar en su proceso educativo, el de respetar y facilitar el derecho de los hijos a mantener relaciones personales con abuelos, otros parientes o personas con las cuales tenga un vínculo afectivo, entre otros (art. 646).
Se prohíbe el castigo corporal en cualquiera de sus formas (art. 647).

Cuidado personal del hijo.
Con respecto al cuidado personal del hijo, se admiten dos variantes: a) el régimen conjunto alternado y b) el régimen indistinto.
a) En el cuidado alternado, el hijo pasa períodos de tiempo con cada uno de los progenitores, según la organización y posibilidades de la familia.
b) En el indistinto, el hijo reside de manera principal en el domicilio de uno de los progenitores, pero ambos comparten las decisiones y se distribuyen de modo equitativo las labores atinentes a su cuidado (art. 650).
A pedido de uno o ambos progenitores o de oficio, el juez debe otorgar, como primera alternativa, el cuidado compartido del hijo a ambos progenitores con la modalidad indistinta, excepto que no sea posible o resulte perjudicial para el hijo (art. 651).

Plan de parentalidad.
Se incorpora el plan de parentalidad, el cual puede ser presentado por los progenitores, indicando el lugar y tiempo en que el hijo permanece con cada progenitor, las responsabilidades que cada uno asume, el régimen de vacaciones, el régimen de relación y comunicación con los hijos cuando el hijo reside con el otro progenitor, entre otros; todo plan de parentalidad se considera “provisorio”, pudiéndose modificar en función de las necesidades del grupo familiar y del hijo (art. 655).

Ante la inexistencia de un plan de parentalidad homologado, el juez fijará el régimen de cuidado de los hijos priorizando la modalidad compartida indistinta, excepto que por razones fundadas resulte más beneficioso el cuidado unipersonal o alternado (art. 656).

Guarda.
Se prohíbe expresamente la entrega directa en guarda de niños, niñas o adolescentes mediante escritura o acto administrativo, así como la entrega directa en guarda otorgada por cualquiera de los progenitores u otros familiares del niño (art. 611).

En supuestos de especial gravedad se prevé la posibilidad para el juez de otorgar la guarda de un menor a un pariente por un plazo de un año, prorrogable por igual periodo por razones fundadas (art. 657).

Alimentos.
Se prevé que las tareas de cuidado personal que realiza el progenitor que ha asumido el cuidado personal del hijo, tienen un valor económico y constituyen un aporte a su manutención (art. 660).

Se dispone expresamente que la obligación de los progenitores de proveer recursos al hijo subsiste hasta que éste alcance la edad de 25 años, cuando la prosecución de estudios o preparación profesional de un arte u oficio le impida proveerse de medios necesarios para sostenerse independientemente (art. 663).

Se establece el derecho de alimentos provisorios para el hijo extramatrimonial no reconocido, pudiendo el Juez fijar un plazo en la sentencia que fijó los alimentos provisorios para promover la acción de fondo (filiación), si no se hubiere entablado aún (art. 664)

Usufructo.
Se elimina el usufructo de los progenitores.
Se dispone que las rentas no deben ingresar al patrimonio de sus padres, sino que deben ser conservadas y reservadas para ellos. Sólo pueden disponer de las rentas con autorización judicial y por razones fundadas (art. 697).

Progenitores e hijos afines.
Se entiende por “progenitor afín” al cónyuge o conviviente que vive con quien tiene a su cargo el cuidado personal del niño, niña o adolescente (art.672).

El cónyuge o conviviente de un progenitor debe cooperar en la crianza y educación de los hijos del otro, realizar los actos cotidianos relativos a su formación en el ámbito doméstico y adoptar decisiones ante situaciones de urgencia. En caso de desacuerdo entre el progenitor y su cónyuge o conviviente prevalece el criterio del progenitor, todo esto sin afectar los derechos de los titulares de la responsabilidad parental (art. 673).

El progenitor a cargo del hijo puede delegar a su cónyuge o conviviente el ejercicio de la responsabilidad parental cuando no estuviera en condiciones de cumplir la función en forma plena por razones de viaje, enfermedad o incapacidad transitoria y siempre que exista imposibilidad para su desempeño por parte del otro progenitor o no fuera conveniente que este último asuma su ejercicio (art. 674),

En caso de muerte, ausencia o incapacidad de un progenitor, el otro puede asumir dicho ejercido conjuntamente con su cónyuge o conviviente (art. 675).

La obligación alimentaria del cónyuge o conviviente respecto de los hijos del otro tiene carácter subsidiario, cesando este deber en los casos de disolución del vínculo conyugal o ruptura de la convivencia. Sin embargo, si el cambio de situación puede ocasionar un grave daño al niño, niña o adolescente y el cónyuge o conviviente asumió durante la vida en común el sustento del hijo del otro, puede fijarse una cuota asistencial a su cargo con carácter transitorio, cuya duración debe definir el juez de acuerdo a las condiciones de fortuna del obligado, las necesidades del alimentado y el tiempo de la convivencia (art. 676).

Restituciones Internacionales de Niños

¿Qué hacer si uno de los progenitores se retira del país con el hijo menor de edad sin autorización del otro progenitor? ó ¿si pactado un régimen de comunicación en donde el mismo se llevaría a cabo en el exterior el progenitor no lo cumplió?

En estos casos Ud. podrá solicitar la restitución internacional del niño a través de Cansillería Argentina. Este procedimiento se lleva a cabo SIEMPRE teniendo en cuenta si el país requirente posee Convenio Internacional con el país requerido.

En el supuesto en que el niño/a no hubiera cumplido la edad de 16 años, se podrá a través de la Convención de la Haya solicitar por intermedio de Cansillería Argentina su restitución internacional al país. Este supuesto tiene lugar para aquellos casos en donde se hubiera pactado judicialmente o extrajudicialmente un régimen de comunicación ó autorización de viaje entre los progenitores y el mismo no ha sido cumplido por uno de ellos.

¿Qué sucede si mi hijo supera la edad de 16 años y se encuentra en país extranjero retenido por el progenitor?

En éstos casos, si aún no ha cumplido la edad de 18 años, y teniendo en cuenta si la Argentina posee un Convenio Internacional con el país requerido Ud. podrá por intermedio de Cansillería Argentina solicitar la restitución del/la joven a través un exhorto. El mismo deberá ser traducido (si no se trata de un país de habla hispana) a la lengua del país requerido, es decir, a la lengua del país donde se encuentre el/la joven.

Asimismo, se deberá acompañar junto al exhorto toda documentación que se posea, la cual también deberá ser traducida a la lengua del país requerido (si no se trata de un país de habla hispana).